Corrupcion, un mal sin memoria en Mexico

Parece que los años y el poder le están haciendo una mala jugada al Presidente de México, pues no recuerda que él denunció a Manuel Bartlett por corrupción en 1995 por presuntas “tranzas” inmobiliarias en su libro “Entre la historia y la Esperanza”, en el cual asegura que la construcción y repartición de tierras que el actual director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) heredó fueron edificadas con el dinero del erario público.

Por lo tanto, parece que toda persona que piense similar a Andrés Manuel López Obrador puede ser perdonado de sus actos ilícitos y su pasado deberá ser olvidado por completo, pues quien opine diferente será uno más de sus tantos opositores silenciados y marginados, por el peso de su popularidad.

En el mismo fragmento donde hace la denuncia contra el ahora funcionario de la 4T, Obrador evidenció que los gobernantes tenían la obsesión de destruir y volver a construir edificios para dejar una huella en la historia, misma acción que el titular de la administración actual del país ha hecho desde que tomó el poder, sólo que él ha destruido instituciones, programas y personas con el fin de dejar una marca no neoliberal pese a la efectividad con la que contaban varios de estos instrumentos gubernamentales.

Ante esta situación, la Diputada Federal Mónica Almeida pide mayor congruencia al gobierno actual y mayor libertad de expresión, pues permitir marchas y agresiones en ellas no son símbolo de libertad sino de libertinaje, mientras usa el poder de las redes sociales para abatir a los líderes de opinión que critican su forma de gobernar.

“Parece que la nueva transformación nos sumerge a la década de los 80, sólo que más glamurosa, llena de un discurso de esperanza y falta de acciones que velen por el bienestar social. Ya no se calla a la gente, pues es imposible de hacer, pero usa el poder de las redes sociales para abatir a quien piensa diferente a él. Sólo pedimos mayor congruencia con sus palabras y sus acciones, no sólo las que manifiesta como Presidente sino de las que usó para llegar a ese puesto”, indicó Almeida.

De acuerdo a diversos medios de comunicación, actualmente Manuel Bartlett cuenta con más propiedades que no corresponden con los salarios que ha tenido a lo largo de su carrera en la administración pública, además de que se le acusa de tener prestanombres y usar a su familia para apoderarse de más bienes.

Las acciones y reportajes ponen en tela de juicio las palabras del encargado de la CFE al asegurar que nunca había sido acusado de corrupción cuando Andrés Manuel López Obrador, ahora Presidente de México, lo hizo hace décadas. Por lo tanto, esperamos que la Secretaría de la Función Pública haga su trabajo y no quede en un carpetazo de orden presidencial.