En hombros sale Rodrigo Santos luego de su adiós de la Monumental Plaza México

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CIUDAD DE MÉXICO, CDMX. Domingo 18 de diciembre (Especial).- Más que interesante y exitosa resultó la corrida para rejones en el gran coso de Insurgentes luego de 20 años, ocho meses y quince días de ausencia de este tipo de festejos, resultando triunfador el caballero en plaza Rodrigo Santos al cortarle las orejas al toro de su adiós de esta plaza, siendo izado en hombros para salir así por la Puerta Grande de “El Encierro”. Sus alternantes, Emiliano Gamero se hizo de una oreja y Jorge Hernández Gárate se fue de vacío por haber fallado a la hora buena.

Ante una regular entrada en tarde fresca en la Monumental Plaza México, se lidiaron siete toros de la dehesa tlaxcalteca de Rancho Seco, saliendo ejemplares de los encastes españoles, además del mexicano, de Murube y Santa Coloma, bien presentados, que se dejaron torear en general, siendo los que menos los lidiados en cuarto y sexto lugares. Y el quinto fue devuelto a los corrales por haberse fracturado el pitón izquierdo.

En el toro que abrió plaza, el rejoneador potosino RODRIGO SANTOS inició galopando para templar a la grupa pero el astado se desentendía hasta que le clavó certeramente dos rejones de castigo. Destacó montando a “Cabaret” al colocar tres banderillas largas a una mano y al pitón contrario. Luego arriba de otra cabalgadura dejó un espectacular palo al violín para después dar paso a los Forcados Mexicanos, quienes fallaron en los dos primeros intentos la pega de cara y en una tercera en corto la lograron. De nueva cuenta en la cara del toro, Rodrigo dejó una banderilla corta, marró en un par a dos manos, logrando el par en una segunda oportunidad de buena ejecución. Mató de media estocada, un pinchazo y otra estocada honda. Echó pie a tierra y descabelló para ser aplaudido.

A su segundo, el de la despedida del gran coso de Insurgentes, llamado “Buscalindes”, marcado con el número 153 y con 502 kilos de peso, Rodrigo lo empezó a lidiar doblándose de manera oficiosa con el burel para dejarle un par de farpas de castigo y con la banderola templar la embestida al estribo y a la grupa como si fuera un capote. Montando después a “Decidor”, de inicio sufrió un susto sin consecuencias, enmendó los terrenos y logró colocar tres garapullos largos a una mano, templando a la grupa y de costado bajo las notas musicales sensibles de “La Golondrinas”, Hizo gala de su maestría en equitación realizando el pasage. Arriba de otra de sus jacas, dejó otra banderilla larga y dos más cortas, así como un par a dos manos y una más corta. Entraron en funciones los Forcados de Mazatlán y lograron una espectacular pega de cara. Para entrar a matar, Rodrigo lo hizo con mucha verdad y con el corazón por delante, exponiendo de verdad, para serle concedidas las orejas y recorrer el anillo de manera emotiva junto con el forcado de cara de Mazatlán.

El torero a la jineta potosino JORGE HERNÁNDEZ GÁRATE en el primer astado de su lote, algo distraído de salida, lo enceló a la grupa para hacerse del “socio” y dejarle dos fierros de castigo con solvencia. Sobre otra montura, luego de doblarse con el burel, colocó tres banderillas largas a una mano, dos de ellas caídas y una al violín para ligar torear a la grupa con temple. Manejando a “Valladolid” sobresalió su templanza de costado y al estribo para dejar otro garapullo. Vino entonces el turno de los Forcados de Mazatlán para que por medio de René Tirado hiciera la pega de cara hasta el segundo intento de forma emocionante y resultar con una herida en la cara. Y para finalizar, Jorge arriba de “Quinto Pecado”, en un palmo de terreno, puso tres banderillas cortas de buena exposición y mató de estocada, dando vuelta al ruedo acompañado del forcado mazatleco René Tirado.

En su segundo, tras brindarle a su colega Rodrigo Santos, Hernández Gárate vio como regresaron al toro a los corrales al despitorrarse del lado izquierdo cuando remató en un burladero. En su lugar salió otro ejemplar de la misma dehesa titular de Rancho Seco, al que Jorge sobre “Bucéfalo” tras doblarse y aguantarlo le puso un solo fierro de castigo a un ejemplar muy parado. Cambió de montura y arriba de “Rafaelito” enceló al cornúpeta a la grupa para hacer una pasada por dentro luego de clavar un palo largo a una mano dando el pecho del caballo. Así dejó dos banderillas más, una de ellas al violín, provocando con la cola del corcel y pasándose por dentro. Apareció de nuevo montando a “Valladolid” para templar al estribo y colocar otro avivador, además de que con un sombrero de charro adornarse dando derechazos. Clavó otra banderilla exponiendo para dar paso una vez más en el ruedo a los Forcados Mexicanos, quienes tuvieron la oportunidad de cuajar la pega de cara pero no lo lograron en tres viajes. Y encima de “Quinto Pecado”, Jorge cerró su actuación dejando dos palos cortos para matar de estocada y echar pie a tierra para tirar cinco golpes de descabello, escuchando palmas tras un aviso.

En el primer burel que le tocó en suerte, de nombre “Berrinche”, el caballista torero mexiqueño EMILIANO GAMERO comenzó doblándose pero salía distraído el toro, clavando una sola farpa de castigo y darse entonces a torear con la banderola que se despliega del palo y templar a la grupa. Después, manejando las riendas de “Casanova” templó de verdad de costado, cambiándole los lados en la gamerina y dar un giro en la cara del toro para lograr clavar acertadamente tres palitroques con emotividad y al pitón contrario. El sobresaliente a pie., el matador de toros Alejandro Ayala, quitó bien por gaoneras en los medios. De nuevo en la cara del astado, Emiliano arriba de “Leyenda” clavó otro “avivador” largo a una mano que le fue jaleado y encima de “Presagio” dejó uno más al violín y adornarse con balotadas. En su turno, los Forcados Mexicanos cristalizaron una pega de cara de forma intensa por medio de Tonathiú. Para terminar, Gamero colocó dos banderillas cortas y terminó de estocada para cortar una más que merecida oreja, dando la vuelta al ruedo haciéndose acompañar del forcado mexicano Tonathiú.

Y al ejemplar que cerró el festejo lo espero en la puerta de toriles y provisto de la garrocha, surcando la arena, Gamero lo templó a la grupa de “Quimera” de manera lucida para después clavar certero dos rejones de castigo y darse a torear con la banderola como si diera largas cambiadas con el capote. Luego, encima de “Casanova” enceló y atemperó a la grupa para dejar sesgando una banderilla larga a una mano, otra dando el pecho del bridón y exponiendo ya que el astado tendía a refugiarse en la zona de tablas. El sobresaliente Alejandro Ayala realizó un empeñoso pero atropellado quite por chicuelinas y de nuevo en el ruedo, ahora encima de “Encanto”, Emiliano se lució dando giros en la cara del toro y entonces colocar de forma emocionante una banderilla más. Luego encima de “Presagio” dejó otra dando balotadas y dio paso a los Forcados de Mazatlán para ejecutar una brillante pega de cara al segundo viaje. Para terminar, Gamero puso dos palos cortos en un palmo de terreno y finiquitó de pinchazo y estocada honda, además de echar pie a tierra para pegar tres golpes de descabello y ser despedido con aplausos tras recibir dos recados de la autoridad.

FICHA: CIUDAD DE MÉXICO, CDMX. Décima corrida de la Temporada Grande Internacional 2016-2017. Festejo para rejones. Monumental Plaza México. Entrada: Regular en tarde fresca. Siete toros de Rancho Seco bien presentados, que se dejaron torear en general, siendo los que menos los lidiados en cuarto y sexto lugares. El quinto fue devuelto a los corrales por haberse despitorrado del lado izquierdo. Rodrigo Santos, quien se despidió de este coso: Palmas y dos orejas en del adiós, de nombre “Buscalindes”, con salida en hombros por la Puerta Grande de “El Encierro”. Jorge Hernández Gárate: Ovación y palmas tras un aviso. Emiliano Gamero: Una oreja y palmas tras dos avisos. Los Forcados Mexicanos: Silencio, vuelta al ruedo y silencio. Los Forcados de Mazatlán: Vuelta al ruedo, vuelta al ruedo y gran ovación. El sobresaliente a pie, el matador de toros Alejandro Ayala, quitó por gaoneras al tercero y por chicuelinas al sexto.